El presidente de Estados Unidos confirmó que su homólogo chino visitará Washington “hacia finales de este año”, en el marco de un intento por reforzar el diálogo bilateral entre las dos principales potencias mundiales.
Según adelantó el mandatario estadounidense, antes de concretarse esa visita oficial del líder comunista, él mismo tiene previsto viajar a China en abril, lo que marcará un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
El anuncio se produce en un contexto de tensiones comerciales, disputas geopolíticas y negociaciones estratégicas que han definido el vínculo entre Washington y Pekín en los últimos años. Desde la Casa Blanca señalaron que los encuentros buscarán avanzar en temas económicos, tecnológicos y de seguridad internacional.
La posible cumbre en Washington, prevista para finales de año, es vista como un gesto de distensión y una oportunidad para retomar canales de diálogo directo al más alto nivel.


