Salto a los saltos

Según Carl Jung, existe una conciencia colectiva, que forma conductas comunes ( arquetipos) que demuestra que el ser humano sufre cambios que a diferencia de lo que pensaba Freud no son por estímulos sexuales, sino debido a la convivencia social. Marca además que son hereditarios, dado que los pobladores de una comunidad, adoptan costumbres, hechos que los marcan a lo largo de su vida y heredan a los suyos, miedos, alegrías, metas y roles. Pero a esto marca que asumen los errores no impuestos, sino adquiridos genéticamente de una inconsciencia social. A qué quiero llegar con esto, al lugar o comunidad que pertenezco. Una comunidad hortifrutícola, de chacreros y criadores de ovejas( animales dóciles y de patrones de comportamiento de rebaños ). Son lo que para MARX son lumpens. Dónde dos clases sociales bien establecidas, marcan el ritmo de vida monótona, alta y baja. Los dueños de las chacras, estancias u invernaderos y los trabajadores asalariados, jornaleros, changadores, del día a día. Eso se ve transmitido a la hora de ejercer por ambos el sufragio o voto. Unos con intereses creados, materialistas y capitalistas, aburridos ya de manejar la misma prole y por otro lado los desesperanzados, los que el pan de hoy presume el hambre del mañana. Pero, ¿que define una y otra vez, cada eleccion?. ¿A quien votamos ? ¿Quien nos sacará de esta monotonía económica? Obviamente que saldrá un representante de los primeros, que sé acercarán a los últimos para marcarles una empatía que no es tal, que nunca vivió, que odia, porque su estigma de clase lo marca a rodearse y hacer prevalecer el título , el rango y el rol social Patricio a costas de mucha prole a disposición. En el siglo XIX, se contaba el poder por cuántos esclavos tuvieras a tu cargo, hoy eso se transcribe en cuántos votos retienes. El poder del Cuerpo electoral se ve como el trofeo a retener. No es la calidad de voto sino la cantidad de votantes que logras convencer. En esta inconsciencia social determinada por seres que construyendo su propia destrucción, ven pasar años tras años, generación tras generación, desesperanza . Pero como todo cerco social, delimitado claramente, hay aspirantes o traidores de clase. Esos que presumen ser pero no llegan a serlo, que lamen para arriba y escupen para abajo. Que trabajan para amos, contra los de su propia clase, aspirando a un lugar que no tendrán. Los que no se sientan a la mesa de quién sirven, lo hacen parados en la cocina e ingresan y salen por la puerta de servicio. Al momento de sacrificar serán los primeros, porque son traidores de clases. ¿Que esperar en Salto? Creo sin dudarlo, que hoy la propagación de ilusión, que el pan a cambio de circo, que las cadenas están dispuestas para que cada uno tenga su collar. Avanzar lentamente, crecera solo los hogares monoparentales, debido a la falta de trabajo para el hombre, que fragmentara la base de la sociedad, la familia. La gente asume la deuda publica como suya y no le exige al político soluciones, cuando es esa misma clase que la generó. Pobre Salto, a los saltos sin un salto de calidad .
Eduardo Casaballe

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