México en alerta máxima: tras la muerte de “El Mencho”, el narco más buscado, estallan bloqueos, ataques y miedo generalizado

La confirmación de la muerte del narcotraficante Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha sumido a México en una espiral de violencia e incertidumbre. Lo que las autoridades presentan como un “éxito histórico” de la seguridad nacional ha desatado violentas represalias, un estado de miedo social y una profunda reflexión crítica sobre las estrategias de combate al crimen organizado.
🔥 Caos y violencia en las calles
Tras el abatimiento del capo en un operativo militar en Tapalpa, Jalisco, se registraron bloqueos de carreteras, vehículos incendiados y enfrentamientos armados en varios estados como Jalisco, Michoacán, Colima, Tamaulipas y Guanajuato. Las escenas de violencia no se limitan a zonas rurales: aeropuertos y terminales quedaron paralizados, y muchas ciudades han suspendido actividades públicas por seguridad.
La oleada de narcobloqueos y disparos ha provocado alertas de viaje internacionales, cancelaciones de vuelos y advertencias para ciudadanos extranjeros, reflejando que el impacto supera las fronteras mexicanas.
📍 “El Mencho”: de mito criminal a símbolo del problema
Nemesio Oseguera era considerado uno de los capos más peligrosos del mundo, con una larga trayectoria de violencia, trafico de drogas y control territorial con armas avanzadas, incluido el uso de drones explosivos. Su cartel no solo movía drogas, sino que también estaba implicado en extorsión, robo de combustible y otros delitos que afectan directamente la economía y seguridad mexicana.
Aunque su muerte marca el fin de una era dentro del CJNG, expertos advierten que no representa el fin del narcotráfico en México: la ausencia de este líder puede fragmentar aún más el crimen organizado y generar luchas internas entre facciones por el control de plazas y rutas ilícitas.
Crítica a la estrategia de seguridad estatal
El operativo que terminó con “El Mencho” es presentado por el gobierno como un triunfo de la política de seguridad, pero la reacción violenta del CJNG expone las limitaciones y consecuencias de una estrategia centrada en la eliminación de líderes (“kingpin strategy”). Históricamente, este enfoque ha generado:
Más violencia a corto plazo, cuando los grupos buscan venganza o reorganización. Vacíos de poder que otros grupos o células criminales intentan llenar, aumentando la inestabilidad local. Costos sociales y económicos directos, con familias y comunidades atrapadas entre enfrentamientos.
Este momento crítico plantea preguntas profundas: ¿ha servido realmente la política de “golpes espectaculares” contra capos?, ¿qué tanto ha fortalecido el Estado sus capacidades institucionales para prevenir reclutamiento y violencia a largo plazo?
📉 Consecuencias sociales y políticas
Pánico y paralización en zonas urbanas y turísticas Las autoridades han suspendido clases, actividades públicas y exhortado a la población a permanecer en sus hogares, evidenciando el temor generado por las represalias del CJNG. Economía afectada Las cancelaciones de vuelos y las advertencias internacionales dañan la ya frágil economía del turismo, especialmente en destinos clave como Puerto Vallarta. Dudas sobre la efectividad y la transparencia gubernamental Algunos sectores critican que, pese a la muerte del capo, no se abordan las causas profundas de la violencia ni se protege a las comunidades más vulnerables.



