📉 INFORME CRÍTICO SOBRE LA GESTIÓN DEL INTENDENTE CARLOS ALBISU EN SALTO
Estado de calles y veredas: promesas incumplidas
A pesar de las declaraciones del gobierno departamental sobre planes de reparación de calles y obras de infraestructura, muchos salteños consideran que la situación del pavimento urbano sigue siendo mala o incluso empeoró en ciertos sectores. Problemas recurrentes incluyen:
• Calles con deterioro grave, baches profundos y tramos que se vuelven intransitables, especialmente luego de lluvias fuertes.
• Veredas en condiciones deplorables, con numerosas aceras rotas o sin mantenimiento adecuado, lo que afecta la movilidad peatonal y la accesibilidad.
• La percepción pública no coincide con los anuncios oficiales de “planes de reparación”: muchos ciudadanos aún no ven avances significativos en sus barrios, lo que refuerza la sensación de que las promesas no se traducen en resultados concretos.
(Nota: no hay anuncios públicos recientes de avances globales más allá de planes y licitaciones de obras que podrían tardar meses en impactar la realidad urbana).
Este malestar ciudadano explica buena parte de la crítica pública hacia la gestión, especialmente en barrios periféricos donde el deterioro es más visible.
Conflictos con trabajadores municipales
Una de las acciones más controvertidas de Albisu fue el cese masivo de empleados municipales, que generó fuertes críticas:
• El intendente cesó de forma administrativa a 291 funcionarios municipales, justificando que ingresos de la administración anterior «violaban normas legales». 
• Sindicatos como Adeom Salto calificaron esta medida como “revanchismo político” y arbitraria. 
• El PIT‑CNT cuestionó la decisión como arbitraria e ilegal, argumentando que viola convenios colectivos y derechos laborales básicos, y criticó que mientras se despide a trabajadores, se ingresaron cargos de confianza sin concurso. 
Estas acciones generaron tensiones laborales, movilizaciones sindicales y un serio cuestionamiento de la forma en que se gestionan los recursos humanos dentro de la Intendencia.
Acusaciones de falta de transparencia e irregularidades
La gestión de Albisu también ha sido señalada por problemas de transparencia o conflictos de interés:
• La Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) planteó preocupaciones sobre un nombramiento en la Intendencia (hijo de un jerarca), calificándolo como un potencial “acto de corrupción”, aunque el gobierno lo defendió como ataque político. 
• Sectores críticos han señalado la percepción de discrecionalidad en designaciones y manejo de cargos políticos, lo que ha alimentado la percepción de clientelismo en la administración departamental. (Basado en informes de debates públicos previos y percepciones ciudadanas.)
Este tipo de cuestionamientos alimenta el descontento de partes de la población que piden mayor claridad en el uso de recursos y decisiones administrativas.
Desafíos financieros y crisis interna
La intendencia ha enfrentado problemas financieros:
• En momentos de la gestión, no hubo recursos suficientes para pagar salarios municipales, lo que obligó a negociaciones con el Banco República y generó incertidumbre entre funcionarios sobre la estabilidad de pagos. 
• Albisu propone un fideicomiso millonario para enfrentar deudas heredadas y obras, pero logró aprobarlo con apoyo de sectores del Frente Amplio, lo que provocó tensión política y acusaciones de traición dentro de la Junta Departamental. 
La necesidad de mecanismos extraordinarios para financiar la gestión refuerza la percepción de falta de planificación financiera sólida y deja en entredicho la eficiencia administrativa.
🚨 Percepción ciudadana y malestar social
Aunque algunas encuestas reflejan un apoyo mayoritario a ciertas decisiones políticas, el malestar popular sigue siendo notable en áreas claves:
• La lentitud en mejoras visibles del espacio urbano —especialmente calles y veredas— continúa siendo una queja recurrente entre vecinos.
• Además, reportes no oficiales y testimonios ciudadanos reflejan sensaciones generales de frustración con la calidad de la infraestructura y la falta de respuesta efectiva de la Intendencia.
• Problemas de seguridad y convivencia urbana han generado inquietud, con episodios de disturbios y violencia que también se perciben como indicadores de que la ciudad “no está funcionando como se espera”. 
❗ CONCLUSIONES CRÍTICAS
✔️ La gestión del intendente Carlos Albisu se caracteriza por profundos conflictos laborales, decisiones administrativas controvertidas y escuetas mejoras visibles en la infraestructura urbana, especialmente calles y veredas, que continúan en mal estado según percepción de muchos salteños.
✔️ La falta de avances rápidos y concretos en obras esenciales, junto con acusaciones de falta de transparencia y tensiones políticas y sindicales, refuerzan la percepción de que la administración no responde adecuadamente a necesidades urgentes de la población.
✔️ El uso de mecanismos extraordinarios financieros y tensiones políticas internas sugieren que la administración todavía no ha logrado consolidar una gestión sólida y eficiente, lo que alimenta el descontento en sectores críticos de la comunidad.



