Mientras el discurso oficial destaca la importancia del deporte, la salud y los espacios públicos, la realidad en varios puntos de la ciudad de Salto muestra un escenario muy distinto. Espacios verdes y áreas de recreación permanecen en estado de abandono, generando malestar entre vecinos y usuarios habituales.
Uno de los casos más notorios es la ciclovía de la zona sur, un lugar que diariamente es utilizado por miles de salteños para caminar, correr o andar en bicicleta. Lejos de ofrecer condiciones adecuadas, el espacio presenta maleza alta, falta de mantenimiento y señalización deteriorada, obligando a quienes lo utilizan a convivir con riesgos evitables.
El crecimiento descontrolado de la vegetación no solo afecta la circulación y la seguridad, sino que representa un potencial riesgo sanitario, especialmente por la proliferación de mosquitos y anfibios, en un contexto donde las autoridades insisten en la prevención de enfermedades transmitidas por vectores.
A esta situación se suma el deterioro de los accesos a la ciudad, una problemática que genera confusión entre los vecinos respecto a las responsabilidades de mantenimiento. Mientras el Gobierno Departamental señala limitaciones, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) continúa ausente en su rol con el interior, dejando áreas clave en una especie de “tierra de nadie”.
El abandono de estos espacios no solo afecta la imagen de la ciudad, sino que impacta directamente en la calidad de vida de quienes apuestan al ejercicio, la recreación y el uso responsable del espacio público. Los vecinos reclaman acciones concretas, mantenimiento regular y una coordinación real entre el Gobierno de Salto y el MTOP, para que el interior del país deje de ser relegado.
La ciclovía de la zona sur es hoy un símbolo de una problemática más amplia: la falta de gestión sostenida de los espacios públicos, que pasan de ser lugares de encuentro y bienestar a focos de riesgo y abandono.


