BASURAL CÉNTRICO DETERIORANDO LA IMAGEN DE LA CIUDAD
En pleno centro de Salto, donde el orden y la limpieza deberían marcar el estándar para el resto de los barrios, la realidad golpea con crudeza: montones de basura acumulados en calle Agraciada esquina Asencio transforman la postal urbana en una imagen de abandono.
Un domingo, cuando familias y visitantes recorren la ciudad, el panorama es desolador. Bolsas desparramadas, residuos sin recolectar y un olor que invade la zona. Lo que debería ser el epicentro del dinamismo comercial y social hoy se asemeja más a un basural improvisado que a la carta de presentación de nuestro departamento.
Vecinos de la zona expresan su indignación. Señalan que la situación no es nueva y que la falta de recolección y mantenimiento se repite con frecuencia. La pregunta es inevitable: si el centro no recibe atención adecuada, ¿qué queda para los barrios más alejados?
La acumulación de basura no solo deteriora la imagen urbana; también afecta la calidad de vida, el comercio local y el turismo. Cada bolsa que permanece días sin ser retirada es una señal clara de desorganización y falta de gestión.
El gobierno departamental tiene la responsabilidad directa sobre la limpieza y el mantenimiento de los espacios públicos. Sin embargo, la realidad en Agraciada y Asencio demuestra que el discurso no alcanza cuando la gestión no acompaña.
Salto merece más. Merece planificación, eficiencia y compromiso real con la ciudad. Porque el ejemplo empieza por el centro, y hoy el ejemplo es el abandono.




