Uruguay tiene la nafta más cara de la región: qué ocurre con el gasoil y por qué está así
Título llamativo:
Nafta récord: Uruguay encabeza la lista regional y el gasoil no se queda atrás
Bajada:
En Uruguay, el litro de nafta supera los dos dólares y se posiciona como el más caro de América Latina, mientras que el gasoil también se encuentra entre los valores más altos de la región. Sin embargo, el combustible sale de planta a casi la mitad de ese precio. Este informe analiza en profundidad por qué ocurre esto, cuál es el peso real de los impuestos, la distribución y el rol del Estado en la fijación de precios.
1. El precio que paga el consumidor
Uruguay lidera el ranking regional de precios de combustibles:
Nafta: el litro se ubica en el entorno de los 1,90 a 2,00 dólares, superando ampliamente a países como Argentina, Brasil, Chile y México. Gasoil: ronda los 1,25 a 1,30 dólares por litro, ubicándose entre los tres más caros de América Latina.
En comparación, en Argentina y Brasil los valores son sensiblemente menores, lo que genera una brecha que se traduce en millones de dólares adicionales que pagan los consumidores uruguayos cada año.
2. Del precio de planta al surtidor
Uno de los datos más relevantes es la diferencia entre el valor del combustible al salir de la planta de ANCAP y el precio final en la estación de servicio.
El precio de planta representa apenas una parte del total que paga el consumidor. La diferencia se explica por una combinación de:
Impuestos nacionales Costos de distribución y logística Márgenes de comercialización de las estaciones Cargos y fideicomisos específicos definidos por el Estado
3. Cómo se compone el precio de la nafta
Tomando valores promedio recientes, de un litro de nafta que ronda los 78 pesos uruguayos:
Aproximadamente 45 % corresponde a impuestos y tasas. Cerca de 15 % se explica por costos de distribución y comercialización. El resto corresponde al ingreso de ANCAP, que incluye el costo del crudo, refinación y operación.
En términos prácticos, casi la mitad del precio que paga el consumidor no tiene relación directa con el costo del combustible en sí, sino con la carga tributaria.
4. El caso del gasoil
El gasoil presenta una estructura algo diferente, aunque sigue siendo caro en términos regionales:
Los impuestos representan alrededor del 24 % del precio final. La distribución y comercialización tienen un peso mayor que en la nafta. Incluye aportes al fideicomiso del transporte público y otros cargos específicos.
Si bien la carga impositiva es menor que en la nafta, el precio final continúa siendo elevado en comparación con los países vecinos.
5. Qué impuestos pesan más
Entre los principales componentes impositivos se destacan:
Imesi (Impuesto Específico Interno) IVA (en el caso del gasoil) Impuestos ambientales, como el gravamen al dióxido de carbono Aportes al fideicomiso del transporte colectivo
En la nafta, estos tributos explican casi la mitad del valor al público, una proporción muy superior a la de la mayoría de los países de la región.
6. La metodología de fijación de precios
Uruguay utiliza el sistema de Precio de Paridad de Importación (PPI), calculado por la URSEA y ajustado periódicamente por el Poder Ejecutivo.
Si bien este mecanismo busca reflejar los precios internacionales y dar previsibilidad, diversos análisis indican que, en los hechos, los consumidores han pagado durante largos períodos valores superiores a los que surgirían de una paridad estricta de importación, generando sobreprecios significativos.
7. Comparación regional
Uruguay tiene el precio de nafta más alto de América Latina. El gasoil, sin liderar el ranking, también se encuentra claramente por encima de la media regional. Esta diferencia explica fenómenos como el cruce de fronteras para cargar combustible en países vecinos, especialmente en zonas limítrofes.
8. Factores estructurales del problema
El alto precio de los combustibles en Uruguay responde a una combinación de factores:
Alta carga tributaria, especialmente en la nafta. Costos logísticos y de comercialización elevados. Regulación estatal rígida en la fijación de precios. Dependencia total del petróleo importado.
A esto se suma una estructura de precios que, en distintos períodos, ha estado por encima del valor de referencia internacional.
Conclusión
Uruguay no tiene la nafta más cara de la región porque el combustible sea más costoso de producir o importar, sino porque el precio final está fuertemente condicionado por impuestos, costos de distribución y decisiones regulatorias del Estado.
Mientras el litro sale de planta a un valor cercano a la mitad del precio de surtidor, el consumidor termina pagando uno de los combustibles más caros de América Latina, con impacto directo en el costo de vida, el transporte y la competitividad de la economía.


