🚨 SALTO | Reclamo urgente por las condiciones de los acompañantes en el Hospital Regional

❗ “No es descanso, es una penitencia”: fuerte denuncia por el estado de los bancos en el Hospital Regional Salto

Una ola de indignación crece entre usuarios del Hospital Regional Salto, donde pacientes y, sobre todo, acompañantes denuncian públicamente el estado “vergonzoso e inhumano” de los bancos instalados en las distintas salas del centro asistencial.

El reclamo, dirigido a la directora del hospital, Gabriela González, y a las autoridades de Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), apunta a una situación que —según afirman— lleva décadas sin resolverse: los antiguos bancos destinados a los acompañantes.

🏥 Un hospital que crece… pero con deudas pendientes

Es justo decirlo: el Hospital Regional Salto ha experimentado avances notorios en infraestructura, ampliaciones y mejoras edilicias. Nuevas áreas, crecimiento en consultas e internaciones y sectores remodelados marcan un proceso de desarrollo que merece ser destacado.

Las cosas buenas también hay que decirlas.

Pero hay un problema que nadie se ha animado a expresar con firmeza hasta ahora: los bancos donde deben pasar días y noches los acompañantes siguen siendo los mismos de hace más de 60 años.

Y ahí, según los denunciantes, está el verdadero drama.

🪑 “Los famosos bancos”: incomodidad, desgaste y una espera interminable

Medicina de mujeres, medicina de hombres, cirugías, maternidad, pediatría. No importa el sector. El escenario se repite.

Bancos viejos, rígidos, deteriorados, incómodos e insalubres. Bancos que no permiten descanso real. Bancos que transforman la estadía en una prueba de resistencia física y emocional.

Parecen sacados de una película Antigua de del año 1926 . Verguaza es POCO.

Quienes acompañan a un familiar hospitalizado ya cargan con angustia, incertidumbre y agotamiento. Sin embargo, aseguran que el hospital parece sumar una “penitencia” adicional: noches eternas sin poder recostarse, sin respaldo adecuado, sin condiciones mínimas de confort.

“Es como un castigo”, señalan familiares que deben permanecer jornadas completas junto a un ser querido.

El impacto en personas mayores y con problemas de salud

La situación se vuelve aún más crítica cuando quien acompaña es una persona mayor o alguien con problemas de columna, afecciones óseas o enfermedades motrices.

Pasar horas —o directamente noches enteras— en esos bancos puede convertirse en una verdadera tortura física.

El acompañante también necesita condiciones dignas. No se trata de lujo. Se trata de humanidad.

El pedido es claro: cambio urgente

El reclamo es directo y sin rodeos:

Señora directora Gabriela González.

Autoridades de ASSE.

Jerarcas responsables.

Es momento de cambiar los bancos de acompañantes del Hospital Regional Salto. Es momento de modernizar no solo la infraestructura visible, sino también aquello que impacta directamente en la dignidad de quienes atraviesan momentos difíciles.

Porque cuidar a un familiar enfermo ya es una carga emocional enorme. No puede convertirse también en una penitencia física.


Acá es el lugar donde ya nada más sorprende .
Facebook
WhatsApp
X
Telegram

Más noticias